El arrendamiento tiene particular relevancia en la dirección de la política social, tanto agraria como urbana. Su regulación, junto con la de la propiedad y de la compraventa, constituye el eje de los planes y programas inmobiliarios de un país, por lo que se trata de una poderosa herramienta para la generación y el control de cambios sociales y económicos. En nuestro Código Civil es el contrato con mayor número de disposiciones legales: inicialmente noventa y nueve, y con múltiples adiciones a lo largo del tiempo. Es el tipo contractual que más reformas ha experimentado desde que el código inició su vigencia en 1932 y el único que ha generado una jurisdicción especial: los juzgados de arrendamiento inmobiliario.