Este trabajo reconstruye la historia del Real Colegio de Escribanos de México a partir de sus antecedentes gremiales, su fundación formal y sus primeros años de vida institucional. Lejos de entender al Colegio como un hecho aislado, el estudio lo sitúa dentro de una tradición más amplia de organización profesional, función documental y cultura corporativa que permitió a los escribanos novohispanos consolidarse como un cuerpo reconocido, regulado y dotado de identidad propia.