La obra ofrece un análisis exhaustivo del concepto y la aplicación del poder general para pleitos y cobranzas según el Código Civil para el Distrito Federal, sus antecedentes históricos legislativos. El poder permite al apoderado actuar en nombre de un poderdante en diversos procedimientos judiciales y para la recuperación de deudas, brindándole amplias facultades para litigar sin limitaciones explícitas, salvo las que se derivan del marco legal o las restricciones impuestas por el poderdante.
El autor establece una clara distinción entre el poder y el mandato, mencionando que el poder general para pleitos y cobranzas es más utilizado que otros tipos de mandato debido a su versatilidad en litigios, que pueden abarcar tanto cuestiones patrimoniales como extrapatrimoniales. Se enfatiza que los poderes generales para actitudes específicas como la administración de bienes o para la realización de actos de dominio tienen un alcance más limitado.
Así, el análisis que realiza Domínguez Martínez aporta claridad sobre el funcionamiento y las limitaciones de esta figura legal, recalca la necesidad de precisión al otorgar poderes para evitar confusiones y mantener la eficacia en la representación legal.